lunes, 10 de junio de 2013

Direccionalidad

La direccionalidad educativa es un concepto estudiado por Ellisabeth Ellsworth. Esta direccionalidad influye en todos los aspectos de nuestra vida, determinándolos, dotando de un bagaje a todo lo que nos rodea. Haciendo que comprendamos nuestro entorno de una manera concreta, limitando nuestra perspectiva. Es de gran importancia tener esto en cuenta a la hora de desarrollar los siguientes conceptos, ya que esta direccionalidad determina nuestra idea de educación, infancia, maestro, proyecto educativo…

He relacionado esta direccionalidad que nos limita, con la idea del paradigma educativo de Ken Robinson. En el vídeo que tenéis a continuación, explica la situación actual, tocando los puntos importantes de nuestro sistema. Los aspectos que él critica, están influidos por la direccionalidad, por nuestra idea de educación, sociedad, etc. Os recomiendo que veáis el vídeo para que os abra un poquito más la mente y así comencéis a mirar a vuestro alrededor con otros ojos.


domingo, 9 de junio de 2013

Educación



Al buscar definiciones de educación, descubro que la mayoría de ellas son utópicas, idealizadas. Definen la educación como debería ser, no como lo que desgraciadamente aún se lleva a cabo. Algunas la definen como “medio de socialización”, una manera de que los niños comprendan su entorno y sepan desarrollarse en él. Considero este concepto de educación adecuado; sin embargo, falta dar un gran paso para conseguir esa educación.

Ken Robinson, Doctor de la Universidad de Londres y gran defensor de la importancia del arte en la educación y la sociedad, afirma que el sistema educativo está desfasado, ya que se trata de un sistema creado en la Revolución Industrial, por lo que da respuesta a las necesidades de ese momento.

Sin embargo, ahora mismo nos encontramos en la Sociedad del Conocimiento y de la Información; una sociedad que exige a sus miembros ostentar una serie de “herramientas” que no se trabajan lo suficiente en las escuelas. La sociedad se limita a seguir dando una gran importancia a materias instrumentales; es decir, lengua y matemáticas entre otras, cuando también es muy importante trabajar otros aspectos.

Algo que realmente me molesta, es que, ante la crisis económica actual, se está pidiendo a la sociedad que sea creativa e innovadora, cuando sus individuos siempre han sido educados para obtener un título universitario que supuestamente les abriría las puertas al mercado laboral. Por lo tanto, ante esta situación, debemos realmente realizar un cambio drástico, quedarnos con aquellos aspectos positivos de la educación, y buscar nuevos caminos que nos ayuden a que todos los miembros de la sociedad sean competentes, puedan valerse por sí mismos, desarrollen una actitud crítica y puedan vivir la vida de una forma completa.

Conforme voy desarrollando estas ideas, veo la gran influencia del concepto de direccionalidad, que determina lo que yo entiendo por Educación. Y es que desgraciadamente, aunque en mi infancia fui feliz en la escuela, mi camino por el Sistema Educativo ha sido duro, aburrido, desmotivador y pocas veces acertado.
Esto me hace asustarme cada vez que pienso en mi papel como maestra. Soy consciente de que nadie tiene la respuesta adecuada, de que nadie sabe cuál es el Sistema Educativo que debemos establecer, ni la metodología, ni siquiera de qué concepción de Educación es la adecuada.

Pero lo que realmente sé es qué Educación no es la adecuada: no debemos limitar a los niños, ni imponerles nada, no todo se limita a que esté bien o mal; sino que es diferente, personal, propio. No debemos deslegitimar a los niños y obligarles a que sigan un camino marcado. No podemos calificar todo lo que hagan según unos criterios estándar.

Si la sociedad es cambiante, ¿por qué la Educación no? No podemos limitarnos solamente a cambiar los contenidos, debemos cambiar la Educación “de pies a cabeza”, y para ello tenemos que cambiar nosotros.
Sin embargo, no podemos cambiar la Educación si seguimos recibiendo, en su gran mayoría, clases magistrales. No podemos aprender a trabajar con niños, encerradas en una universidad. 


“Educar es otorgar instrumentos para la liberación personal” Freire

sábado, 8 de junio de 2013

Infancia


El concepto de infancia está directamente relacionado con la idea de direccionalidad, de tal manera que debemos preguntarnos: ¿cuál es nuestro concepto de infancia?

Durante muchos años se ha considerado a los niños “tábula rasa”, no tenían ningún conocimiento, y debíamos llenar su mente de ellos. Eran un recipiente a llenar.

Sin embargo, nos enfrentamos a un cambio educativo, en el que afortunadamente, se comienza a considerar a los niños como personas que son, seres capaces de pensar y razonar, que merecen nuestro respeto y consideración. Por lo tanto, personas capaces de decidir cómo quieren que sea su educación, dirigirla hacia donde más les guste.

Una muestra de la capacidad de estos niños la encontramos en el texto de Merce de Febrer sobre los canguros. Esta experiencia comenzó en el curso 1990-1991, cuando se estaba decidiendo el nombre de la clase. Uno de los niños sugirió el canguro, porque le gustaba mucho. Todo esto suscitó una serie de preguntas y comentarios en los niños, dando a entender que querían y necesitaban profundizar en el tema.

Una niña de la clase de al lado, llevó una revista en la que aparecían canguros siendo asesinados de forma brutal en Australia, por lo que los niños decidieron mandar una carta a Australia para pedir que no mataran más canguros. Poco a poco, los niños salvan las barreras del idioma, de encontrar un destinatario, y su carta es publicada en un periódico australiano. Lo más sorprendente de este proyecto, es que los niños demostraron una actitud crítica cuando, en una de las muchas cartas que recibieron, se les tildaba de hipócritas por pedir que no mataran a canguros en Australia cuando en España matamos toros. Como respuesta a esto, los niños decidieron escribir una carta a un periódico español para que no mataran más toros.

Creo que este es uno de los muchísimos proyectos que demuestran la capacidad que tienen los niños de pensar, de razonar y de argumentar, si nosotros les ayudamos. Por lo tanto, debemos cambiar el concepto que tenemos de los niños, y no amedrentarnos con las barreras educativas que nos encontremos a nuestro paso. 

viernes, 7 de junio de 2013

Docente activo


Por lo tanto, al estar cambiando nuestra idea de infancia, también debe cambiar nuestra idea de docente, de profesor, olvidándonos de aquellas clases magistrales que tanto nos aburrían, preguntándonos qué quieren aprender los niños.

Hay algo que me parece muy importante, y es que los maestros y maestras nunca lo vamos a saber todo, y no debemos tener miedo de que un niño o niña nos pregunte algo que no sabemos. Es más, debemos presentarles ignorancias para que ellos mismos sean los que tengan curiosidad por descubrir la realidad.

Joseph Jacotot ya estudia este sistema, recogido en el libro de Jacques Rancière “El profesor ignorante. Cinco lecciones para la emancipación intelectual”. Este pedagogo buscaba la emancipación de sus alumnos, para lo que les presentaba ignorancias que debían resolver con su ayuda.

Considero que un docente activo es aquel que provoca aprendizajes, acompaña a los niños en el descubrimiento de dichos aprendizajes, sabe respetar sus ritmos, es crítico consigo mismo y con los demás, lucha contra las barreras. Pero sobre todo, un docente activo es aquel que considera a sus alumnos sujetos  activos portadores de conocimiento, ya que es el primer paso para el cambio hacia la nueva concepción metodológica que la sociedad nos exige en la actualidad.

jueves, 6 de junio de 2013

Contexto educativo

Para determinar el contexto educativo, primero debemos tener en cuenta el entorno. Pero cuando digo entorno no me refiero solamente a que los niños conozcan la naturaleza, o el barrio en el que se encuentre su escuela. Esto, aunque muy importante, debe profundizarse más; los niños, dentro de sus posibilidades, deben conocer la política, la economía, la sociedad en general. Solamente conociendo todos los ámbitos de la sociedad, los niños pueden llegar a entender cómo funciona. 

En cuanto a nuestro contexto educativo, vemos, como dice Fernando Hernández (2000), que a pesar de encontrarnos en la Sociedad del Conocimiento, nuestra mentalidad pertenece a la Sociedad Industrial. Considero que este es el principal problema de la educación hoy en día, esa mentalidad es la que nos hace tener una direccionalidad, un concepto equivocado de educación y de infancia, que determina el funcionamiento del sistema educativo, su importancia en la sociedad y la prioridad que deberíamos dar a una educación integral de los niños pero que nos somos capaces de apreciar.

En cuanto al contexto educativo de las artes, estas quedan siempre relegadas a un segundo plano. En general se utilizan para entretener al niño, no para que éste aprenda y se enriquezca. Pero esto no es lo peor, sino que la LOMCE recoge que en Educación Primaria, las artes serán optativas, lo que provoca que pierdan aún más importancia.

A pesar de encontrar una situación tan desfavorecedora para las artes, no todo está perdido. Simplemente debemos ser conscientes de la importancia del aprendizaje del arte en el desarrollo de los niños, pero no como Historia del Arte; sino como medio de expresión, de comprensión del entorno y comprensión del arte junto con todos sus aspectos (procesos, técnicas, materiales, usos, funciones y recursos). 



miércoles, 5 de junio de 2013

Proyecto


Desde que empezamos la carrera nos han dicho que debíamos trabajar por proyectos, pero nunca he tenido del todo claro en qué consiste un proyecto. Por lo tanto, iré comentando los aspectos más innovadores a partir de este vídeo que vimos en clase sobre Fernando Hernández.




La primera idea que me impactó consiste en que los proyectos no son una metodología, sino una concepción educativa, que se basa en tres ideas principales:
-Considerar a los alumnos como sujetos portadores de conocimiento.
-El aprendizaje tiene lugar a través de las interacciones y de manera interdisciplinar.
-La clase es un centro de investigación en el que se construye la experiencia.

De estas tres ideas, considero que la más importante e innovadora es considerar a los niños sujetos portadores de conocimiento, porque hasta hace unos años, a los niños se los consideraba “tabulas rasas”, no se les consideraba capaces de decidir qué quieren aprender y cómo hacerlo. Sin embargo, gracias a esta nueva concepción los niños son dueños de su propio aprendizaje.

Sin embargo, para comenzar a desarrollar esta concepción metodológica, deben tener lugar, como se explica en este vídeo, tres principios importantes:
-Los docentes deben darse cuenta de que tienen que cambiar el vínculo con sus alumnos. Para cambiar este vínculo, es imprescindible cambiar la concepción del vínculo (direccionalidad del concepto vínculo). Deben comprender que los niños son sujetos activos de su propio aprendizaje.
-El conocimiento se debe construir a través de experiencias de aprendizaje. No se les puede dar a los niños el conocimiento tal y como viene en los libros de texto, deben descubrirlo por sí mismos para que lleguen a comprenderlo y a realizar un aprendizaje significativo.

"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo" Benjamin Franklin

-El tercer principio importante es promover la imaginación pedagógica. Este aspecto, relacionado con los docentes, es importantísimo. Para desarrollar la imaginación pedagógica hay que ser una persona abierta, esforzarse, enfrentarse a sus miedos, reconocer que no se puede tener todo previsto y no sentirse sólo. Sobre esto se dice algo en el vídeo que me sorprende: "no tiene más imaginación pedagógica el que más sabe, sino el que más se atreve a hacer". Por lo tanto, debemos salir de nuestra "zona de confort" y atrevernos a probar cosas nuevas, seguro que la mayoría de ellas tiene un gran éxito entre los alumnos.

Cuando hablamos de esto en clase, yo consideré oportuno que hacían falta más características en los docentes, como tener una actitud crítica hacia sí mismo y hacia su trabajo, y unas ideas claras pero estar abierto a nuevas opciones. Además, nuestro profesor nos dijo otro aspecto que a mí me sorprendió mucho: perdonarse a sí mismo. No debemos castigarnos cuando las cosas no salen bien 
o como nosotros esperábamos, sino perdonarnos y seguir adelante.

Fernando Hernández termina su entrevista con una puntualización, explicando que ellos ya no hablan de trabajo por proyectos, sino de aprender como forma de relación, que permite relacionar experiencias, sujetos y conocimientos; por lo que el aula y la escuela se convierten en un lugar de relación de proyectos en donde se relacionan temas de investigación. 

Sin embargo, después de ver en qué consiste esta nueva concepción metodológica, me doy cuenta de que alguien se preguntará por qué es necesario trabajar por proyectos. La respuesta es muy sencilla: teniendo en cuenta la nueva y acertada concepción de infancia en la que ya se ha demostrado que los niños y niñas son sujetos activos portadores de conocimiento, utilizar esta nueva concepción metodológica es la única opción para dar respuesta a toda la curiosidad y sed de descubrimiento de los alumnos; además de que esta concepción educativa ayuda a los niños y niñas a construir su propio aprendizaje, de tal manera que tengamos en cuenta no solamente el resultado, sino también el proceso necesario para conseguir un resultado concreto. 

martes, 4 de junio de 2013

Barreras-zona de confort


A lo largo de nuestra vida, tanto como estudiantes como docentes, nos vamos a encontrar con muchísimas barreras que nos limitan; barreras que pueden ser tanto físicas como mentales.

En cuanto a las barreras físicas, nos veremos limitados por las normas como el Currículo, el Plan General Anual, el Proyecto de Aula, Proyecto Educativo de Centro, etc. Ante estas barreras o límites, no debemos amedrentarnos, debemos “convertir el límite en oportunidad”, buscar salidas en este camino tan cerrado.

Respecto a las barreras mentales, debemos tener claro que estas son mucho más poderosas que las físicas. Son aquellas barreras que muchas veces nos imponemos nosotros mismos, porque nos da miedo traspasarlas.

Esta zona, delimitada por nuestras barreras, recibe el nombre de zona de confort. Zona, en la que estamos cómodos, la que conocemos, ya sea algo positivo o negativo, siempre es algo conocido, y por tanto algo cómodo.

En esta zona de confort no se encuentra solamente el cuerpo docente, sino que es aplicable a todas las personas. Se trata de una zona que nos limita muchísimo, nos impide aprender cosas nuevas. Por lo tanto, debemos esforzarnos, estimular nuestra imaginación pedagógica y avanzar hacia la zona de aprendizaje. 
En el vídeo se explica que la zona de aprendizaje se amplía viajando, aprendiendo idiomas, conociendo nuevas culturas, cambiando hábitos; en mi opinión, afrontando retos. Más allá de esta zona, encontramos la zona mágica o zona de pánico. 

La zona mágica es aquella en la que, según los que han estado allí, pasan cosas maravillosas. Sin embargo, hay otras personas que, al haberlo pasado mal, o al pensar que los demás podríamos sufrir, la denominan zona de pánico.